Técnicamente, las cuencas hidrográficas son unidades territoriales que permiten acceder a una dimensión amplia del ciclo del agua, por cuanto contienen en si mismas diversas subunidades de paisaje, básicamente involucran regiones en que confluyen afluentes de ríos y/o lagos, así como otros diversos cuerpos de agua como, manantiales, saltos,, etc., y han sido a menudo discriminadas arbitrariamente por limites político administrativos lo que dificulta su gestión y manejo. (Pacheco A. et al: 2008. 19)

Existen cuencas endorreicas y cuencas exorreicas. Las primeras son aquellas cuyos escurrimientos desembocan en un cuerpo de agua interior como un lago. El agua de las cuencas exorreicas desemboca en el mar. Se pueden dividir además en:

  • Cuencas altas: Constituyen las porciones más altas del conjunto de vertientes que alimentan al río principal. De fuertes pendientes, sus cauces presentan muchos desniveles, saltos de agua y cambios de curso abruptos.
  • Cuencas medias: se localizan en áreas de pendientes menores, generalmente en su porción intermedia, en donde los lechos de los ríos es menos ancho y profundo
  • Cuencas bajas: que corresponde a las porciones finales de la cuenca, con pendientes nula o casi nula, que se presentan en grandes valles o llanuras aluviales. Las aguas tienen menor velocidad y arrastran sedimento más fino.