La sierra de Santa Marta es zona de antiguos poblamientos indígenas. Desde finales del periodo clásico de la historia precolombina (del 200 al 900 d.C.) grupos mixes y zoques se asentaron en las faldas de los volcanes que son visibles desde Coatzacoalcos (García de León,2011).

Es una región rica en historia, cultura y biodiversidad. La zona es, además, el área de abasto del agua de consumo humano de las ciudades del sur veracruzano. Desde Acayucan hasta Coatzacoalcos, más del 80% de la población, los servicios y los comercios consumen agua que proviene de la sierra. Incluso la planta Tereftalatos Mexicanos, ubicada en el municipio de Cosoleacaque, usa agua serrana en sus procesos productivos. La sierra es también, gracias a su diversidad biológica, parte de la Reserva de la Biosfera “Los Tuxtlas”.

A pesar de eso, las áreas de recarga de las cuencas serranas se encuentran en avanzado estado de deterioro. Diversas políticas aplicadas desde los años cincuenta, desde la Marcha hacia el Mar hasta el Programa Nacional de Desmontes (PRONADE, vigente hasta la mitad de los años ochenta), pasando por la Ley de tierras ociosas (que expropiaba a los campesinos-ejidatarios las parcelas ‘improductivas’, es decir con bosque o selva), fueron herramientas que, con la finalidad de incorporar tierra a la producción agropecuaria, destruyen valiosos recursos y heredaron cuantiosos problemas. La Comisión Nacional de Desmontes, cuya existencia va de 1972 a 1983 (y que sería sustituida por el Comité Planificador de Desmontes), tenía el objetivo de desmontar más de 24 millones y medio de hectáreas en todo el país para incorporar esa tierra a la producción agropecuaria pues no se consideraba que las áreas forestales tuvieran alguna utilidad económica. Fue en esa década que se instrumentaron los fideicomisos ganaderos y los créditos privados para ganadería.

A pesar de todo, esas políticas profundizaron la pobreza y hoy muchos popolucas y nahuas ante la falta de empleo, los bajos precios de los productos del campo y las dificultades de acceso a la tierra se han visto en la necesidad de migrar hacia distintos puntos del norte del país sin más expectativa que ganar el salario mínimo (entre 63.77 y 67.29 pesos por día).

Por su riqueza biológica, la región fue decretada, en noviembre de 1998, Reserva de la Biosfera con el nombre “Los Tuxtlas”, con una extensión de 155,122 hectáreas (29,720 de zonas núcleo y 125,402 de áreas de amortiguamiento) que comprende los volcanes de San Martín Tuxtlas, Santa Marta y San Martín Pajapan, y parte del territorio de ocho municipios: Angel R. Cabada; Santiago Tuxtla; San Andrés Tuxtla; Catemaco, Soteapan, Mecayapan, Tatahuicapan y Pajapan. 

A pesar del objetivo de sustentabilidad que conlleva el decreto, los recursos para impulsar un desarrollo sustentable y a escala regional en la reserva de la biosfera son casi simbólicos, además de que las políticas promovidas son contradictorias. La pobreza y la migración masiva se profundizan, y las crecientes dificultades económicas de los pobladores intensifican la presión sobre la tierra y los recursos ambientales. Los problemas de la población también han generado que una de las plantas potabilizadoras (la que abastece a las ciudades de Coatzacoalcos, Minatitlán y Cosoleacaque) sea usada como herramienta de presión social, causando problemas de desabasto y tensiones entre el gobierno y la población de Tatahuicapan, y entre la población urbana que llega a pelear por las “pipas” que distribuyen el agua. Asimismo, la falta de transparencia que la población serrana percibe sobre los recursos que la prensa y la radio informan que se destinan a Tatahuicapan, genera desconfianza en las comunidades serranas, y ha llevado a plantear a los ejidatarios la destrucción de la planta potabilizadora como una forma de poner fin a los conflictos.

En este contexto, diversos grupos de la la población local y la sociedad civil organizada han realizado esfuerzos destinados a contener el deterioro ambiental. Uno de esos esfuerzos es el de la interacción de las comunidades organizadas en el  Subcomité de cuenca del río Huazuntlán (que hoy ascienden a treinta y tres municipios) y Desarrollo Comunitario de los Tuxtlas A.C. (DECOTUX) que ha impulsado acciones de organización comunitaria y gestiones ante diversas instancias gubernamentales y privadas con la finalidad de obtener recursos (financieros, humanos, técnicos, científicos, etc.) que faciliten las actividades de restauración ambiental, en particular de los sub-ecosistemas vinculados al agua. A pesar de las dificultades, la organización y la propuesta del Subcomité y de DECOTUX han encontrado eco en diversas instituciones de los gobiernos estatal y federal, y apoyo de diversas organizaciones y grupos de la sociedad civil de Coatzacoalcos y Minatitlán. La Secretaría de Medio Ambiente del gobierno del estado de Veracruz, la Comisión Nacional Forestal, la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, La Comisión Nacional de Areas Naturales Protegidas (CONANP) a través de la Dirección de la Reserva de la Biosfera “Los Tuxtlas”, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, La Comisión Nacional de Agua a través del Consejo de Cuenca del río Coatzacoalcos, el Instituto Nacional para el Desarrollo Social y la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento de Coatzacoalcos, se encuentran entre las instituciones de los tres niveles de gobierno que han dado apoyo a las propuestas de trabajo presentadas. El Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza, La Fundación Gonzalo Río Arronte, el Club Rotario de Coatzacoalcos, UCISV-Ver Pobladores A.C., las Cámaras de Comercio de Coatzacoalcos y Minatitlán se encuentran entre los grupos de la sociedad civil que han apoyado de distintas formas las iniciativas del Subcomité y DECOTUX.

Desde el mes de septiembre, se pondrá en marcha un recorrido que muestra las áreas de recarga y los trabajos explicados por los propios protagonistas del proceso y al que hemos denominado CUENCATOUR. En el apartado respectivo se encontrará la información necesaria para quien se interese en él. Agradeceremos sus críticas, acercamientos, observaciones, sugerencias y preguntas.


Referencias

García de León, A. (2011) Mar adentro, Tierra en fuera: El puerto de Veracruz y su litoral a Sotavento, 1529-1821. Editora de Gobierno de Veracruz-Universidad Veracruzana.

 

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